sábado, 30 de agosto de 2008

Antología

La primera vez que escuche su poesía, fue en una presentación de teatro en el centro cultural, así que luego de su presentación de mí buen amigo Alex, pedí que me prestara el folleto que lleva por título "Antología", así que, aquí tienen alguna biografía y versos de Fernando Pessoa .
El Portugués Fernando Pessoa (1888-1935) constiuye, dentro de la cultura moderna, un caso absolutamente excepcional: un autor, que por sí mismo, conforma toda la literatura, una constelación de voces,procedimientos y registros literarios en ocasiones tan radicalmente distintos que es díficil aceptar su origen común en la solitaría imaginación de un escritor. Desde su infancia Pessoa comenzó a inventarse amigos- algunos de ellos sus "dobles"- a los que daba nombre y biografía con los que incluso mantenía secretas correspondencias. Este juego de desdoblamiento fue convirtiéndose en la forma habitual en que daba rienda suelta a su inagotable creatividad, pues llegó a imaginar 72 heterónonimos a los largo de su vida; con algunos dio luz a sus ensayos y poemas escritos en inglés y francés y con otros (Ricardo Reis, Álvaro de Campos, principalmente) impulso movimientos literatios y proyectos estéticos fundamentales para las letras lusitanas. Al morir morir dejó tras de sí una obra de simensiones aún desconocidas pues desde 1968 se trabaja en el ordenamiento y el estudio de los más de veintiesiete mil escritos méditos que constituyen su legado en la Bilbioteca Nacional de Lisboa. Del monumental acervo de Pessoa sobresalen piezas líricas como Oda marítima, el gran poema nacionalista y místico Mensaje, La oda triunfal y otros poemas de Álvaro de Campos, el célebre Cancionero, los poemas de Alberto Caerio, entre otros, así como una cantidad de artículos y ensayos sobre literatura, esoretismo y política.
Poemas de Alberto Caerio
III
Ayer en la tarde un hombre de ciudades
hablaba a la puerta de la posada.
también hablaba conmigo.
Hablaba de la justicia y de la lucha por la justicia
y de los obreros que sufren
y del trabajo constante y de los que tiene hambre
y de los ricos que dan la espcalda a todo esto.
Al volverse hacía mis ojos.
Y se sonrió, pensando que yo sentía
el odio que él sentía, la compasión
que él decía que sentía.
(Yo lo oía apenas
¿A mí qué me importan los hombres
Y lo que sufren o creen sufrir?
si fuesen como yo no sufrirían.
Todo el mal del mundo viene
de torturarnos los unos a los otros,
querer hacer el bien, querer hacer el mal.
A mí me basta con mi alma y la tierra y el cielo.
Querer más es perder esto, es la desdicha.)
Y lo que yo estaba pensando
mientras hablaba el amigo de los hombres
(y eso me conmovió hasta las lágrimas)
Era que el murmullo lejano de los cencerros
En ese atardecer
No se parecía a las campanas de una capilla
En donde oyesen misa flores y regatos
y las almas simples como la mía.
(Leado sea Dios porque no soy bueno
y tengo el egoísmo natural de las flores
y de los ríos que siguen su camino
preocupados, sin saberlo,
sólo en florecer y correr.
Ésa es la única misión del mundo,
Ésa - existir claramente
y saber hacerlo sin pensar en ello)

Amores Perros

Amor al paso. Un menú variado, para todos los gustos, con todos los colores, tamaños, precios, razas, sexos y hasta la tercera opción.
Servida a delivery, ocultos tras los arbustos, en un lugar oscuro o en el parque del costado. Alguien dice “atrasito nomás”, cuando las hormonas piden un poco de amor por un poco de dinero, como diría García Márquez, “un polvo triste”.
Es así como se mueve el negocio del sexo, la ciudad de las treinta y tres iglesias se ve ahora invadida por la “vida alegre” de las gatitas nocturnas que aparecen en las calles, en una esquina, en una discoteca o un próspero “nigth club”
El avance de la prostitución es símbolo, dicen unos, del progreso. Otros y especialmente otras, piensan que algo pasa en nuestra sociedad y principalmente en cada una de las vidas que se dedican al oficio más antiguo del mundo.

Como una gata de la noche...
Eran las 6.30 p.m. cuando unas botas rojas sonaron en la calle. Ángela, la dueña de estos escandalosos calzados, es una de las más ejemplares jóvenes que trabajan como gatitas: una gatita de cuerpo de adolescente, apunto de cumplir los dieciocho años; espigada y morena, de lenguaje fluido mientras habla de su vida, con cierto brillo en sus ojos cada vez que se acuerda de su familia, entre tristeza y carcajada; a veces de mirada picaresca y sonrisa de oreja a oreja cada ves que le tocan el tema de sus compañeras de gira y ni que decir cada vez que detalla parte de su trabajo con una carcajada eléctrica que pareciera salir de sus cabellos frisados. Su misión: dar al cliente el cariño que pide.
Sin embargo, la dureza de las noches y el arte del maquillaje la hacen ver como una mujer de veinticuatro. Su trabajo comienza y para ella, la noche más productiva termina en S/. 250, pero, la oscura noche de su vida estará por acabar dentro de muy poco tiempo, pues piensa dejar las botas y las tangas para coger los libros.
El recibimiento era de esperarse, un recelo muy característico en ellas, pero una taza de café es el mejor motivo para conversar y olvidar por un momento las discotecas. Con algo de confianza, debido a la solidaridad por ser joven y aspirante a la carrera de periodismo.

La primera vez sentí que el mundo se me caía encima
¿Por qué ingresaste a la prostitución?
En mi familia me trataban peor que basura, decían que era una puta, entonces juré alejarme de ellos, cogí mis maletas y me escapé de casa a los dieciséis, viaje a Arequipa y estuve trabajando de mesera, fue cuando un señor me propuso ser dama de compañía por una noche. Cobre lo que nunca hubiera podido lograr un mes de trabajo.

¿Cómo fue la primera ves?
La primera vez me sentí asquerosa, sentí que el mundo se me caía encima, deseché muchos sueños, lloré mucho y me acordaba que hacía poco tiempo estaba con mí familia, aunque no sé que era peor.

¿Cuál es tú modalidad de trabajo?
Estoy de gira con un grupo de chicas, nos contactamos con el dueño de un local que nos facilita el acceso y el trabajo, es ahí donde nos sale el negoció: las reglas de la chamba siempre son respetadas, nadie se atreve a trabajar sin “jebe” (condón) aunque nos paguen el triple. Mayormente recorremos la parte Sur del Perú.

¿Qué piensas ahora después de un año y medio de esta vida?
Es un trabajo duro y con muchos riesgos, uno se exponen a que la puedan dañar, incluso casi a una amiga la estrangulan, hay hombres que son medio sádicos.
Los viajes son constantes pero me reconforta tener amigas que valgan oro. A veces pienso volver a casa pero no sabría con que cara acercarme a ese lugar.

Hay algo en especial que tú quieras decir
Hace un año y medio yo era una inexperta, no sabía nada pero ahora tengo la esperanza de no quedarme cómo prostituta, estoy ahorrando para estudiar la carrera de periodismo – con una sonrisa picaresca dice - tal vez este en los mismos afanes que tú.

Por ahora dejamos a nuestra morena, para alguna próxima ocasión en la que de repente ella sea la reportera. Mientras que la prostitución sigue creciendo en el rincón de los muertos debido a la demanda de los
pájaros sin nido.

lunes, 16 de junio de 2008

Menos Lectores

César Hildebrandt

Cada día se lee menos. Y muchos piensan que es por eso que cada día que pasa la democracia formal del Occidente cristiano se parece más a una multitud de berlusconianos llenando el coliseo que al club de atenienses que legislaba en una plaza.
La Unesco, la entidad de las Naciones Unidas para la educación, la ciencia y la cultura, señala que el subdesarrollo cultural de un país se mide también por el índice de lectura de los periódicos. Y hace poco “The Economist” nos recordó cuál era esa tabla según la estadística del 2007.
Japón ocupa el primer lugar de lectoría de diarios con un ratio asombroso: 546 lectores de periódicos por cada mil habitantes (el referente es la población absoluta, lo que hace esa cifra aún más significativa).
Segunda está Noruega, con 514 lectores por mil. Suecia, Finlandia y Singapur ocupan el tercero, cuarto y quinto lugar respectivamente. Dinamarca, Austria, Suiza y Reino Unido les siguen y en el décimo lugar, con 262 lectores de diarios por cada mil habitantes, está Alemania.
La lista completa de los primeros treinta países en lectoría de diarios no incluye a ningún país latinoamericano. Tampoco está África. Y otros ausentes decidores son el sudeste asiático y el medio oriente. Con lo que se confirmaría la relación que algunos sociólogos señalan como inexorable: el desarrollo viene de la educación y leer prensa es parte fundamental del consumo educativo.
La Unesco afirma que un país está instalado en el subdesarrollo cultural cuando su índice de lectoría de periódicos es menor que 100 por cada mil habitantes. Sorprende que en la lista de los 30 no esté España, cuya lectoría descendió de 104 lectores por mil en 1997 a 98 por cada mil en el 2007.
Y asombra que Francia esté apenas en 129 lectores por cada mil, por debajo de Estonia (190 por 1,000), Hong Kong (181) y Latvia (157/1,000). Estados Unidos ocupa el puesto 19, por debajo de Nueva Zelanda y Eslovenia. China no aparece y, en ese sentido, al igual que India, confirma pertenecer todavía al tercer mundo.
El promedio europeo de lectura de periódicos ha bajado considerablemente en los últimos años. Era de 208 lectores por cada mil habitantes en el año 2000. Ahora es de 189.
Planteadas las cifras, intentemos una interpretación.
El Internet y su creciente difusión es una primera explicación. Allí deben de estar, camuflados para la estadística, varios millones de lectores que ahora prefieren husmear gratis un abanico de periódicos antes que seguir siendo fiel a un kiosco y a un logotipo.
Una segunda explicación está en Sartori y su vídeocracia.
¿Marchamos a un mundo en el que el soporte de papel desaparecerá?
¿Es la lectura la que está en crisis o la crisis proviene de periódicos cada vez más uniformados por la concentración de la propiedad y el dominio de las corporaciones?
¿La juventud acude a la pantalla de la red porque está mutando a lo visual o huye de la grosera manipulación de los medios escritos, empeñados en decirle que el mundo que Bush aprueba es el único en el que se puede vivir?
Y, desde esta perspectiva, ¿no será que ahora la derecha debería de preocuparse más por la reducción de lectores dado que ella controla la mayor parte de los contenidos de la prensa con soporte de papel?
Son preguntas para el debate.
Lo que es cierto es que al Perú esas preguntas casi no le conciernen. En relación a lectoría de periódicos, el Perú parece no haber llegado todavía a la edad de los metales. Banalizada por sus políticos de plazuela, sus periodistas sin gramática, sus partidos sin vida y su sequía de ideas, Latinoamérica, en general, llena su agenda de remedos ultramarinos y ecos deformes procedentes de las casas matrices.
Basta echarle un vistazo a un periódico de esta parte del mundo –hay poquitas excepciones– para encontrar una sobredosis de pequeñez en traje de grandeza, chismografía ripiosa y abolición virtual de la página de Internacionales. En Latinoamérica es posible que hasta los estalinistas que jamás se arrepintieron se pronuncien en favor de la libertad de expresión.
Como me decía hace unos días Ignacio Ramonet, el periodista más importante de habla hispana, el asunto es que hoy los medios de comunicación –la llamada “gran prensa internacional”– son el gran problema de la democracia.
Quizás estemos próximos al día en que no leerlos se convierta en un modo de protestar.

viernes, 11 de abril de 2008

Ágape

César Vallejo.
Hoy no ha venido nadie a preguntar;
ni me han pedido en esta tarde nada.

No he visto ni una flor de cementerio
en tan alegre procesión de luces.
Perdóname, Señor: qué poco he muerto!

En esta tarde todos, todos pasan
sin preguntarme ni pedirme nada.

Y no sé qué se olvidan y se queda
mal en mis manos, como cosa ajena.

He salido a la puerta,
y me da ganas de gritar a todos:
Si echan de menos algo, aquí se queda!

Porque en todas las tardes de esta vida,
yo no sé con qué puertas dan a un rostro,
y algo ajeno se toma el alma mía.
Hoy no ha venido nadie;
y hoy he muerto qué poco en esta tarde!